Es un poco extraño volver aquí. Si, digo "volver" porque ya fui parte de este mundillo hace un par de años, con el mismo nombre y exactamente el mismo odio a mi peso.
Quizás algunas -las que lleven mas tiempo aquí- me recuerden, o quizás fui tan insignificante en sus vidas que mi nombre ni les suene.
Fui parte de este mundillo el 2014. Llegué aquí desesperada -como todos- tratando de lograr una meta. Empece mi carrera con 71 kilos y midiendo 1.67 cm, y abandone estos lares cuando llegué a los 60 kilos; aunque había logrado llegar a los 57, que no era mi peso ideal (53) y al tiempo lo subí quedando como mi peso estable 60 kilos.
He vuelto aquí tres años después, y es como si la pena y desesperación jamás se hubiesen ido.
Actualmente sigo midiendo 1.67 cm y peso lo 67 kilos, lo que para mi es la desesperación máxima.
La historia de como he vuelto aquí es sencilla e inocente. Ayer conversaba con mi pareja y le contaba nuevamente que me sentía gorda, y el que me ama con todo su corazón y me ve con ojos de persona enamorada insistía en que no, que soy hermosa, hasta que luego dijo "pero supongo que podrías estar mejor". Yo lo conozco, él se refería a que todos en este mundo tenemos el potencial para ser mejores en todos los sentidos posibles, pero para mi fue suficiente para que esa frasesita empezara a resonar en mi cabeza. Luego, el día de hoy estaba conversando con mi mamá sobre unos pantalones que me compre que no me quedaban tan bien como deberían, a lo que ella me responde "igual deberías bajar de peso". Mi queja contra el pantalón era sobre el tiro, en vez de ser "super alto" como decía la etiqueta, solo era "alto" -
Como lo expresé en mi blog hace cuatro años, me da igual si alguien me lee o no, si comentan mis publicaciones con amor u odio. Este es mi diario de vida en este mundillo de mente enferma -si niñas, lo estamos- donde expreso mis temores, mis metas, mis logros, MI VIDA.
Quien quiera venir a este blog en paz y amor y conversar conmigo es bienvenido.
Aquí empieza mi carrera.
Ada